La Arquidiócesis de Villavicencio es una jurisdicción eclesiástica de la Iglesia Católica en Colombia, sede metropolitana de la provincia eclesiástica de Villavicencio con siete circunscripciones eclesiásticas sufragáneas: dos diócesis (Granada y San José del Guaviare) y cinco vicariatos apostólicos (Inírida, Leticia, Mitú, Puerto Carreño y Puerto Gaitán).

La sede de la Arquidiócesis está ubicada en la ciudad de Villavicencio, capital del Departamento del Meta. Su territorio comprende aquellas parroquias ubicadas en los siguientes municipios metenses: Acacías, Barranca de Upía, Cabuyaro, Castilla la Nueva, Cubarral, Cumaral, El Calvario, Guamal, Mapiripán, Puerto López, Restrepo, San Carlos de Guaroa, San Juanito, San Martín y Villavicencio; así mismo, dos municipios cundinamarqueses: Medina y Paratebueno, además de una inspección de Ubalá, San Pedro de Jagua.

La Arquidiócesis limita al norte con la Diócesis de Garagoa, al noreste con la Diócesis de Yopal, al este con el Vicariato apostólico de Puerto Gaitán, al sureste con la Diócesis de San José del Guaviare, al suroeste con la Diócesis de Granada y al oeste con la Arquidiócesis de Bogotá.

Misión

La Arquidiócesis de Villavicencio, como porción de Pueblo de Dios que camina en los Llanos Orientales de Colombia, anima la unidad y la comunión afectiva y efectiva, promueve  el anuncio de la alegría del Evangelio, inspirada en la Sagrada Escritura, en la tradición y el magisterio, Incide  en la construcción de una sociedad reconciliada y en paz.

Visión

La Arquidiócesis de Villavicencio será signo e instrumento de unidad entre el Arzobispo, los Presbíteros, Diáconos, Consagrados y Fieles Laicos y apoyará procesos de Nueva Evangelización y promoverá un auténtico humanismo y una cultura de paz y reconciliación.

Valores

  • La conversión y el testimonio de todo el pueblo de Dios, signo de la presencia del Reino de Dios en la Iglesia de Villavicencio.
  • El acompañamiento que ayude a crecer en la experiencia de Jesucristo que nos da la libertad de los Hijos de Dios.
  • La responsabilidad de todo el Pueblo de Dios de llevar el anuncio (Kerigma) a todos los ambientes de la sociedad.
  • La fraternidad que nace de la comunión y de la vivencia de los Sacramentos y se expresa en la Misericordia.
  • El servicio, expresión de la caridad pastoral y de la dimensión social de la Evangelización que promueve la verdad, la vida, la justicia, la reconciliación y la paz, para lograr un desarrollo humano